El Poder Judicial es uno de los tres pilares que sostienen
el estado democrático de derecho de nuestro país, junto al Poder Ejecutivo y el
Legislativo. Está conformado por tribunales de diversa competencia: civil,
penal, laboral y familia- y su labor está destinada a otorgar a las personas
una justicia oportuna y de calidad.
Su trabajo está enfocado a generar confianza entre los
ciudadanos, fortaleciendo la democracia y contribuyendo a la paz social. Para
ello, cumple su función de administrar justicia de manera honesta, confiable y
eficiente, bajo el concepto de servicio de calidad a las personas, donde priman
el respeto, la no discriminación y el más amplio acceso a la justicia.
